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martes, 30 de agosto de 2011

¿POR QUÉ VIENEN? de Juan Luís

























NADA QUE PERDER




Algunos lloran, otros ríen, pero en realidad están todos llorando a su manera.
Esta vez la inmensa ola que ha sacudido la embarcación no se me ha llevado por delante. Esta vez. 
La vida que me espera al otro lado del Estrecho me anima a asirme con más fuerza a la barcaza. Yo no lloro, sonrío cada vez que... sobrevivo a una embestida. Deje atrás el infierno, morir es lo de menos. Ahí viene otra.

domingo, 17 de julio de 2011

PONERLE VOZ AL HAMBRE de Isabel Mª González


No  debemos poner el sufrimiento entre paréntesis

suspendido en la Distancia, el Abandono, el Olvido.

No  podemos  ignorar la muerte de los otros
hijos de la Injusticia, la Desidia, el Egoísmo.

No  debemos  tener  miedo a la consciencia, 
ni a poner  voz  a su hambre, a sus tristezas.

También  se  muere  de  Indiferencia.

jueves, 14 de octubre de 2010

LOS NIÑOS SIN NOMBRE por Isabel Mª González

Algunos lloran, yo no. No tener nombre es como no tener alma. Las madres nigerianas no se lo ponen a sus hijos hasta alcanzada cierta edad, hasta saber si sobrevivirán a la hambruna y las enfermedades.
Mi madre es Joy, tiene 17 años y nunca quiso quererme demasiado y me racionaba los besos, las caricias, los abrazos. Soporta así mejor mi pérdida, sólo me llora un poco cada noche. Pronto me olvidará. Es más fácil olvidar a un hijo sin nombre. Ahora arropa a mis dos hermanas que duermen sin nombre en su regazo.

NADA QUE PERDER por Isabel Mª González

ILUSTRADO POR JUAN LUÍS

Algunos lloran, otros ríen, pero en realidad están todos llorando a su manera.
Esta vez la inmensa ola que ha sacudido la embarcación no se me ha llevado por delante. Esta vez. La vida que me espera al otro lado del Estrecho me anima a asirme con más fuerza a la barcaza. Yo no lloro, sonrío cada vez que... sobrevivo a una embestida. Deje atrás el infierno, morir es lo de menos.
Ahí viene otra.

HOLOCAUSTO por Isabel Mª González

Un par de piedras planas encastradas en los ojos de los muertos, el único modo de borrar el horror de sus miradas. Los prisioneros seguían sin entender aquel trabajo absurdo de reunir dos millones de piedras planas.

MAÑANA por Isabel Mª González

No me atrevo, hija, a imaginar que te veré crecer como no me atrevo a pensar en mañana. Siempre es como comer hoy cuando el sol sale. Siempre eres llanto estéril, siempre soy madre inútil que apenas tiene fuerzas para tenerte en sus brazos. El sol se está poniendo, la oscuridad nos calma, ambas dejamos de luchar un rato.

CRISIS ESPIRITUAL por Isabel Mª González

Parado, con los impagados saliéndole por las orejas, la hipoteca entre los dientes y el agua al cuello, lo dio todo por perdido. Una extraña y agradable sensación de libertad le invadió por un instante … hasta que apareció el hambre.

EL FUTURO NO EXISTE por Isabel Mª González

Niger. 18 de julio de 2010.
Amanece nuevamente para la mayoría. El futuro no existe: buscarse la vida para el día de hoy se convierte en el motor de todas las actividades con el único fin de calmar estómagos hambrientos.

CUATRO PIEDRAS, DOS PORTERÍAS por Isabel Mª González

Para Kimal el fútbol es algo más que un juego. Cuando corre con el balón entre sus pies, regateando a sus contrarios uno a uno, se siente fuerte, su autoestima crece hasta el infinito. En esos 90 minutos, no hay límites, ni hambre, ni guerra, ni miedo. Nota su fuerza y su habilidad y olvida el dolor de sus pies descalzos en cada chute y el escozor de sus rodillas heridas en cada caida.
En aquel improvisado campo de tierra de todas las tardes los capitanes eligen equipo. El primero en elegir se lleva a Kimal consigo, sabiendo que su equipo ganará el partido.
En los atardeceres del Sudáfrica, diez muchachos sin zapatos sueñan con goles y aplausos, con copas de papel, con unas botas de fútbol.

martes, 12 de octubre de 2010

UN HUMANO PRACTICANTE por Isabel María González

"José había pasado una noche tranquila. Tras desayunar con normalidad y haber mantenido una conversación con su esposa, comenzó a sentirse mal y al poco tiempo falleció, según explicó la familia". "Murió acompañado de su familia, despidiéndose de una forma serena y plácida.""En su última aparición pública, seis meses antes, Saramago se acercó a expresar su solidaridad a la activista saharaui Aminatu Haidar, en huelga de hambre en el aeropuerto de la isla."
Cerré el diario pero seguí pensando en él.
En sus ojos, cargaba con las miserias de este mundo y el dolor de la conciencia. Lo primero se lo encuentra, por lo segundo opta.
En su gesto, el pesimismo, las soluciones imposibles que sabe que no conocerá.
En su boca, las palabras de los que no tienen voz, la verdad negada a los hombres, sus miserias, su conciencia.
En sus manos, sus palabras, un bloc de notas, una pluma.
En su corazón, los más desfavorecidos, sus muertos, su compañera, Pilar amada, bálsamo de heridas. A su lado hasta el último momento, dulce despedida.
En sus actos, la coherencia entre palabra y vida, el traslado contínuo de esa antorcha de esperanza de un lado a otro, dónde haga falta.
En la bibliotecas, en las librerías, en nuestras bocas y en nuestros corazones, ... sus libros.

Sin olvidar su actitud y la idea de sí mismo, de lo que había que hacer : Los males de nuestros tiempos, la mentira y la avaricia, están demasiado arraigados, troncos verdes y frescos difíciles de derrotar. Pero él nunca confundió impotencia con indiferencia, "soy una especie de mosca cojonera", decía con una sonrisa al oírse a sí mismo pronunciando estas palabras en español,. Siempre tuvo claro que los poderes económicos eran los que movían el mundo y que todo su interés mediático era conseguir miedo e indiferencia , dos factores que pueden paralizar a un ser humano para no actuar nunca contra tanta
injusticia.

HAIKU DE LOS PANES Y LOS PECES

Cuéntame algo,
susúrrame al oído
panes y peces

POSESIÓN por Isabel Mª González

Las almas de los que no habían sido enterrados seguían poseyendo los cuerpos más poderosos del planeta . De alguna forma les hacían saber que habían pasado millones de años clamando justicia de la mano de algunos hombres buenos que sacrificaron su vida sin conseguirlo. Finalmente habían decidido vengarse de los habitantes de este mundo que jamás habían hecho nada por la paz , ni de los muertos, ni de los vivos. Acumulaban en sus nuevos cuerpos toda la rabia contenida, toda la crueldad de sus fallecimientos, todo el resentimiento de generaciones de familias rotas por el dolor, las torturas, la intolerancia y la incomprensión. No habría piedad. Las decisiones que iban a tomar en Toronto los próximos días seguirían contribuyendo a destruir el mundo.

HAIM por Isabel Mª González

H_aim no puede más.
A_batido,
M_uriendo,
B_ordea el camino y se detiene.
R_ecuerda en ese momento
E_l primer llanto que aspiró en este mundo.

EL VEINTICUATRO MIL por Isabel Mª González

El 23.999 acaba de morir y a él ya no le quedan fuerzas, los dolores y las convulsiones aumentan. Tumbado en una tienda improvisada, junto a los suyos, entra en coma por fin. Todos suspiran aliviados, sin lágrimas. Afortunadamente según las estadísticas, será el siguiente.

LEO, LUEGO EXISTO por Isabel Mª González

Victoria adora ir a la escuela, es el único lugar donde se siente humana. Cuando consigue leer una frase su rostro se ilumina, es como descubrir un tesoro, como subir al cielo, como caminar hacia alguna parte sin tener que desplazar su débil cuerpo. De camino a casa es capaz de mantener su cuerpo más ...erguido e incluso de aligerar un poco el paso. "Vosotras no sabéis leer", les decía sonriente y altiva a las ratas que, por las noches, le disputaban la poca comida  que tenían en el campamento.

jueves, 24 de junio de 2010

REBELIÓN por Isabel Mª González

Anda perplejo el cielo esta mañana, las nubes se lan descolocado. Le explotan por todas partes voluptuosas y anárquicas, no parecen hacerle caso al viento, ni parecen querer romper en llanto. Sin criterio, juegan al escondite en las montañas, se zambullen en el horizonte, suben a tocar la luna, bajan a ras de las almas. Divertidas, transgresoras, creativas, figurando, desfilan ante las miradas sorprendidas y esperanzadas de estas gentes que, por un momento, creen que al final del espectáculo repartirán el sagrado maná sobre los asistentes.

miércoles, 23 de junio de 2010

MÁS QUE HORMIGAS por Isabel Mª González

Celia escuchaba a su amiga con resignación, estaba acostumbrada. A su alrededor las mismas resistencias de siempre, los mismos argumentos, que si no se puede hacer nada, que la solución no está en nuestras manos, que somos como hormiguitas ante el gigante macroeconómico que mueve el mundo.
-"Hormiguitas de a diario, Marta, hormiguitas de a diario", le responde Celia altiva, pero en nuestro tiempo libre hemos elegido ser moscas cojoneras."